Bebé a bordo

umbilical_bebeabordo_toctocvintage1 umbilical_bebeabordo_toctocvintage2Una de las frases que más escuchas cuando te planteas tener hijos es ‘aprovecha para viajar porque luego se acabó’. Tanto mi pareja como yo siempre hemos sido muy viajeros y la verdad es que tampoco nos parecía que ser padres implicara renunciar a ello. Y cuando sólo queda un mes para que Gala cumpla 1 año (uff, qué rápido ha pasado), he de decir que su llegada a nuestras vidas no ha alterado lo más mínimo el hecho que de vez en cuando nos apetezca hacer las maletas y escarparnos a algún lugar.

Siempre me ha gustado mucho hacer escapadas. El ritmo de vida, la rutina… salir de la ciudad de vez en cuando me sirve para recargar pilas y desconectar. Aunque reconozco que con el paso del tiempo me he ido volviendo más casera, me considero un culo inquieto y a veces con irme un par de días a un bonito hotel rural ya tengo suficiente. Aún así, suelo hacer un par de viajes al año como mínimo y en esta ocasión, con un bebé, he mantenido esa tradición. De todas formas, sí que es cierto que a la hora de elegir el destino he tenido muy en cuenta que no implicase un viaje demasiado largo y pesado, y que el alojamiento cumpliera con el máximo de comodidades para apañarnos con la peque.umbilical_bebeabordo_toctocvintage3 umbilical_bebeabordo_toctocvintage3En junio visitamos La Provenza. Nos desplazamos en coche, eran unas cuatro horas y media de trayecto, y nos lo tomamos con mucha calma, parando cada vez que Gala quería comer o había que cambiarla. En esa época tenía 6 meses y sólo tomaba leche materna así que en lo que respecta a su alimentación, la logística del viaje fue bastante sencilla. Las áreas de servicio en Francia están muy preparadas para viajar con bebés, con cambiadores y microondas para calentar la comida o los biberones. Decidimos alojarnos en una casita independiente, para poder tener más autonomía para organizarnos. Durante el día solíamos ir a visitar algún pueblo, comíamos fuera y regresábamos a media tarde, descansábamos, aprovechábamos el entorno donde nos encontrábamos, en plena naturaleza, acostábamos a Gala, y cenábamos en la casa. Lo cierto es que no siempre todo iba tan rodado, porque un bebé tiene sus ritmos, y hay que adaptarse, pero de la misma forma que hacíamos en casa, intentamos establecer unas rutinas aunque estuviéramos fuera de vacaciones.

Esas rutinas fueron algo diferentes en el viaje que hicimos al Cabo de Gata, a finales de septiembre. Para empezar, fue su primera vez en un avión. Mientras en la ida no paró quieta, en el vuelo de vuelta durmió prácticamente todo el rato, así que ni se enteró. Además, descubrimos que volar con un bebé tiene una serie de ventajas como el embarque prioritario y evitarte colas en el control de seguridad. En esa época, Gala ya tenía 9 meses y al margen de comer alimentos sólidos, ya gateaba y se ponía de pie. Todos esos cambios en su desarrollo implicaron que tuviésemos que organizarnos de otra forma. Empezando por sus comidas. Habitualmente íbamos a la playa por las mañanas un par de horas, y regresábamos a la casa que habíamos alquilado para darle la comida. Después salíamos a comer y regresábamos para hacer la siesta (si Gala nos dejaba, claro) y merendar. A media tarde, elegíamos un lugar para dar un paseo, ver la puesta de sol, e íbamos a cenar fuera.umbilical_bebeabordo_toctocvintage4 umbilical_bebeabordo_toctocvintage5Además de esos dos viajes, también hemos hecho un par de escapadas de fin de semana, alojándonos en dos hoteles de la Costa Brava. El primero en Begur, cuando Gala tenía 5 meses, y en agosto estuvimos en el Empordà, en un hotel rural. En ambos casos pudimos disponer de cuna en la habitación, y nos ofrecieron todas las facilidades para estar lo más a gusto posible. De todas formas, nos ha resultado siempre más cómodo alojarnos en casas de alquiler que en hoteles, porque nos da la opción de no tener siempre que comer o cenar fuera, cosa que con un bebé a veces resulta algo más complicado. Sé que hay hoteles con posibilidad de media pensión o pensión completa, pero somos de los que nos gusta reservar en régimen de alojamiento y desayuno.

umbilical_bebeabordo_toctocvintage6 umbilical_bebeabordo_toctocvintageViajar con un bebé es toda una experiencia. Os podría explicar mil y una anécdotas, algunas bastante escatológicas. Por suerte, no se ha puesto enferma en ninguna de las salidas que hemos hecho, aunque hay que estar preparado para ello, porque sí, lo pillan todo. Y si hacer turismo cansa, hacerlo con una personita de menos de 1 año, cansa el doble. Aún así, creo que es importante que Gala empiece a familiarizarse con ir de viaje, sobretodo si es uno de los pasatiempos preferidos de sus papás. Este año hemos descartado hacer un viaje transoceánico, algo que sí haremos más adelante, y nos guardamos algunos destinos para cuando Gala sea más consciente y también pueda disfrutar del viaje, y acordarse de lo que vivió cuando sea más mayor. Por el momento, estoy ojeando una guía de Suecia que me esta poniendo los dientes muy largos…

toctocvintage_logo* Todas las imágenes son propiedad de Toc Toc Vintage ^_^

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